Un final incompleto

No es un secreto a voces. Es algo claro y meridiano, valioso sobremanera y protagonista excepcional de esta aventura Destino, Daroca. Los darocenses y los de los lugares vecinos a Daroca, y aun muchos de los zaragozanos que han disfrutado, con aquellos, de esa espléndida realidad, testifican la singular importancia del mismo. Hablamos, claro, del Festival Internacional de Música Antigua de Daroca, que se ha desarrollado desde sus comienzos paralelo al expuesto del Curso Internacional de Música Antigua de Daroca. Nació como una exigencia del Curso mismo. El Profesor da una clase magistral como culminación de sus enseñanzas. Pronto se vio la posibilidad de incorporar a los conciertos finales de curso de los profesores, los de otros artistas invitados, buscando la relación de sus actuaciones con las enseñanzas propias de un Curso de Música Antigua. El desarrollo del Festival, al final, ha alcanzado un impresionante éxito de intérpretes, solistas, conjuntos, cantantes, coros, instrumentistas, músicos en su gama más variada; así como se han hecho presentes las partituras de los músicos más versales. Músicas y músicos también formularon su deseo de llegar hasta Daroca; y lo han logrado plenamente. Podríamos llenar páginas y más páginas contando el ingente esfuerzo, los impresionantes logros, los músicos que han “peregrinado” hasta Daroca para empaparse, bañarse, embriagarse de Pablo Bruna, caudaloso de Música”, como lo calificaron ya en vida los de su propio lugar. Es tan importante este evento del Festival Internacional de Música Antigua de Daroca que requiere publicación aparte y que habrá que concedérsela, alimentando el recuerdo de tantos recitales y conciertos que hemos podido saborear y grabar entre nuestros mejores recuerdos y sentimientos.

Texto: Pedro Calahorra, Institución Fernando el Católico

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